22 de julio de 2016

Gracias a la vida, que me ha dado tanto...

¿Tienes dudas acerca de la vida? ¿No estás seguro de si merece la pena vivir? Mira el cielo: está ahí para ti. Fíjate en la cara de las personas cuando caminas por la calle: esas caras están ahí para ti. Y las calles mismas: todo eso es para ti. Son tan tuyas como del resto de la gente. Recuerda esto cuando te levantes por la mañana y pienses que no tienes nada. Levántate y ponte de cara al este. Da gracias por el cielo y da gracias por la luz que hay dentro de cada persona que vive bajo el cielo. Es normal sentirse inseguro. Pero da las gracias, da las gracias, da las gracias.

20 de julio de 2016

Cuando tocamos fondo

































Hay una reflexión del escritor Gabriel García Márquez que dice:
Los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga a parirse a sí mismos una y otra vez.
Cuando alguien se rompe y se rearma, nunca vuelve a ser el mismo.
Lo que nadie comenta es que eso la gran mayoría de los casos termina siendo positivo.

19 de julio de 2016

Nuevo dia































Hoy es un emocionante día de tu vida. Estás viviendo una maravillosa aventura, nunca volverás a pasar por esta misma experiencia.

14 de julio de 2016

Decisiones

Ninguna de las decisiones que has tomado te lleva en línea recta adonde estás ahora. Echaste un vistazo a algunos caminos y avanzaste algunos pasos antes de dar marcha atrás. Seguiste algunos caminos sin salida y otros que se perdieron luego de muchas intersecciones. En última instancia, todos están conectados con los demás. Libérate de la idea de que tu vida consiste en elecciones buenas y malas que conducen tu destino en línea recta. Tu vida es producto de tu conciencia. Toda elección deriva de esto, así como todo paso hacia el crecimiento.

13 de julio de 2016

PRINCIPIOS Y FINALES

En realidad reconozco que me encantan los finales porque estoy convencida que cada final está continuado por cada principio. Todos los cambios son favorables. Todos.
El miedo que trae un final, se mantiene porque especulamos que nada lo que sigue será mejor. Quizás nublados por la culpa de lo no hecho, la frustración de lo que no fue, o simplemente como nos sentimos cómodos con lo que nos está sucediendo, nos negamos a ver más allá para descubrir que lo que sigue está repleto de oportunidades, la famosa zona de confort.
En mi vida he conocido todo tipo de finales. Los geográficos con sus mudanzas, los generacionales con las edades, los financieros, los sentimentales, relaciones laborales, los internos y hasta de creencias. Todo final amenazó con ser negativo. Aunque con cada amenaza, me detuve. En esa quietud, supe reconocer cómo detrás de cada parte vieja caía, algo nuevo aparecía.
Nuevo y mejor.
De lo que se va, nos queda la experiencia. Nada ocurre sin un propósito, cuando ya tenemos la experiencia en las manos, la vida se lleva el resto. Quizás a veces repetimos secuencias parecidas y las repetimos hasta lograr ver, asimilar y soltar. A veces con otras caras, en otros lugares, aunque repetimos.
Cuando el próximo final se acerque, estemos atentos a lo que sucede con nosotros. Observémonos. Pongamos atención en apoyar ese final aceptando lo que ya no es, lo que se va. No demoremos en abrir la mirada amplia hacia adelante.
Porque siempre, siempre hay más.